¿Cómo optimizar el tiempo cuando escribimos?

Escribir un libro es un proyecto a medio o largo plazo (a no ser que seas uno de esos raros autores que pueden escribir un libro en una o dos semanas). Si no quieres que la escritura de tu novela se alargue, la planificación es esencial y optimizar el tiempo.

Debemos empezar por la planificación

La planificación y optimizar el tiempo también tiene sentido porque un plan subyacente te ayudará a evitar el bloqueo del escritor. Es uno de los consejos para escritores que comienzan.

Para empezar a planificar tu libro, fija una fecha límite para completar el primer borrador. A partir de ahí puedes calcular cuántas palabras debe escribir al día de media.

Si, por ejemplo, te das un año para terminarlo, el número de palabras necesarias por día será (longitud de la novela)/365. Si quieres escribir una novela de longitud estándar (de 80.000 a 100.000 palabras), tu recuento de palabras será de 220 a 280 palabras al día aproximadamente. Si lo miras de esta manera, es totalmente posible escribir tu libro en un año (o en un periodo mucho más corto si tienes más tiempo para escribir).

Si es posible, estructura cada sesión de escritura con antelación para tener un plan claro sobre lo que vas a trabajar y dónde encaja en el panorama general. Si ya tienes un esquema de la historia, incluye en tu plan las partes del arco argumental en las que trabajarás durante cada sesión.

En un planificador semanal o mensual, escribe, por ejemplo, «Escribir la primera escena (el protagonista recibe la noticia de que se acerca un ejército, forma un grupo para defender el pueblo)». Si no estás seguro de cómo hacer un esquema, así conseguirás optimizar el tiempo.

Guarda cualquier investigación que necesites en un lugar organizado y accesible:

Algunos libros exigen más investigación de fondo que otros. Si estás escribiendo sobre un lugar desconocido, haz un recorrido en Google Maps y anota los puntos de referencia y cómo es la arquitectura o el entorno natural.

Una forma de organizar tu investigación es mantener un documento maestro que sea como un diccionario alfabetizado de tu historia en curso. Debajo de cada letra, añade cualquier información relevante. Por ejemplo, bajo la «L» podrías poner «Lugares». Anota cada una de las localizaciones de tu novela a medida que vayas escribiendo tu historia y crea otras nuevas (o utiliza lugares reales). Anota cualquier característica importante junto a cada entrada.

Tener una visión general de los lugares, temas, personajes y otros elementos de tu novela a la que puedas remitirte te mantendrá centrado en los detalles que dan vida a tu mundo de ficción.

Siguiendo estos consejos puedes organizar tu tiempo, llegar a escribir tu obra, participar en algún concurso de relatos para comenzar a darte a conocer y llevar tu libro a una feria del libro.

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