Entrevista Omar Nipolan

Omar Nipolan

«Saurios: El Día de la Bestia» presenta una premisa intrigante con un mundo en el que eventos evolutivos tomaron un giro diferente. ¿Podrías compartir cómo surgió la idea de explorar esta realidad alternativa?

Se ha hablado mucho del asteroide Chicxulub y su presunto efecto sobre la vida en la tierra a finales del período Cretácico y la extinción masiva de los grandes dinosaurios.

Pero si el asteroide no hubiese caído sobre la tierra, ¿Qué habría sucedido con los dinosaurios? Tendrían que haber seguido desarrollándose, seguramente hasta que alguna especie alcanzara altos niveles cerebrales o a un nivel similar a lo que entendemos como inteligencia.

Me pareció muy sugerente esta posibilidad de trazar dos líneas de evolución, convergiendo hacia la inteligencia, una de ellas, por la predominancia en una era de grandes reptiles, y la otra por las necesidades de sobrevivencia, que serían los seres humanos.

El clan de Thar y sus enemigos bestiales son elementos fundamentales en la trama. ¿Cómo lograste construir y dar vida a estas dos especies antagónicas?

Los saurios no son tan bestiales, son seres inteligentes, pero con miedo. Las dos especies las asumí ya puestas en escena, los humanos se esconden de los saurios porque se han convertido en la presa y todo el entorno les es hostil, por eso forman tribus y se preparan para un eventual ataque.

Por otro lado, sus oponentes, también agrupados en grupos estructurados persiguen a los humanos, pues además de ser alimento intuyen algo peligroso en ellos, algo que será capaz de destruirlos en el futuro. No queda lugar al entendimiento entre especies, pues el miedo es el sentimiento predominante.

La historia parece estar llena de conflictos marcados por el miedo y la incomprensión. ¿Podrías hablar sobre los desafíos y oportunidades de escribir sobre el choque entre dos especies tan diferentes?

Hemos visto muchas veces, que, en la historia humana, cuando dos culturas diferentes se encuentran, una de ellas, la más fuerte o agresiva, conquista, destruye y asimila a la otra y la perdedora, si sobrevive, se convierte en una cultura avasallada, perdiendo muchas veces su identidad e incluso su propia historia.

En un encuentro de este tipo, el conflicto es casi inevitable, pues se vuelve un asunto de sobrevivencia, de esta manera, basado en esta premisa, fue fácil seguir el curso de los acontecimientos de la novela.

«El día de la bestia» parece ser una narración de eventos que podrían haber ocurrido, pero no lo hicieron. ¿Podrías expandir sobre cómo desarrollaste este escenario y cómo influye en la trama?

A medida que fui escribiendo la historia, me vino a la mente la posibilidad de que algo así, en realidad pudo haber ocurrido y luego ser borrado de la memoria con un evento catastrófico posterior y esto me brindó la idea de construir la historia basado en supuestos, afortunadamente la Ciencia ficción nos da la licencia para especular, sin necesidad de demostrar científicamente las locas teorías que se les ocurren a los escritores del género.

La inteligencia como don evolutivo es un aspecto clave en la historia. ¿Cómo abordas el desafío de representar la inteligencia y el comportamiento de las especies de una manera realista pero también única?

Esta fue sin duda, la parte que más me gustó en el proceso de creación de la novela, pues dejé al ser humano tal como es, un ser que usa la inteligencia para aprovechar el entorno, echando mano de lo que le es útil y modificándolo de acuerdo a sus necesidades, con la consecuente destrucción que esto causa al medio ambiente, mientras que los saurios se encuentran más ligados a la tierra, formando en forma consciente parte íntegra de la naturaleza, alguien que la leyó encontró un símil entre el choque entre las culturas indígenas americanas y las europeas, creo que es bastante correcta esta apreciación.

Pero en la novela, ambas especies no aceptan que exista algo similar a inteligencia en sus enemigos y se horrorizan al enfrentarse con la realidad.

La crónica de un conflicto mutuamente destructivo suena como un tema profundo. ¿Podrías compartir cómo equilibras el enfoque en el conflicto con el desarrollo de los personajes y sus motivaciones personales?

La amenaza del conflicto directo es el motor argumental de buena parte de la novela, los personajes transitan con sus propios dilemas, pero se mueven en torno a la amenaza del conflicto y luego, cuando estalla, en torno a su gestión, en medio de todo esto, los personajes de uno y otro bando, viven y resuelven, cada uno como puede, sus propios asuntos.

Explorar un mundo alternativo requiere imaginación y atención al detalle. ¿Podrías compartir algunas de las fuentes de inspiración o investigaciones que influyeron en la creación del mundo ficticio?

Tuve que investigar mucho sobre las épocas cretácica superior y posteriores, Google, National Geographic y la siempre útil Wikipedia fueron fundamentales como fuentes de información, respecto a los humanos, también me ayudó el libro “Breve historia de los neandertales” de Fernando Díez Martín, pero al final quise dejar al ser humano, más cerca del nivel de una edad de hierro, que un primitivo cavernícola, para efectos puramente novelísticos.

Unir el cretácico superior con el pleistoceno superior fue algo que no quise explicar, simplemente coloqué las dos especies ya desarrolladas para no embrollarme con las posibilidades evolutivas.

Como escritor, ¿cómo encontraste el equilibrio entre crear un mundo y personajes realistas y al mismo tiempo mantener la esencia de la historia de ficción?

Los personajes humanos fueron más fáciles de perfilar y desarrollar, yo pertenezco a esta especie y sé que tenemos formas comunes de sentimiento y reacciones ante las situaciones que se presentan en la historia, pero en el caso de los saurios, me di cuenta de que debía de dotarlos de personalidades propias, para crear esa dualidad que algunos de los lectores han detectado y que les complica tomar partido, al no saber ubicarse a favor de saurios o humanos. Los saurios tienen otro tipo de inteligencia, de relaciones, de cultura que posiblemente no cuadren con los nuestros.

No quise hacerlos simplemente bestiales, eso hubiera sido ingrato para ellos, debían tener inteligencia, pero otro tipo de inteligencia y sentimientos, creo que el resultado me ha gustado mucho.

«Saurios: El Día de la Bestia» es el producto de su proceso creativo. ¿Podrías compartir algún detalle interesante sobre cómo diste vida a esta historia, desde la idea inicial hasta la versión publicada?

La idea la venía madurando desde hace años, cuando leía algunas extravagantes historias de “reptilianos” y al ver a los velociraptores de las películas de Steven Spielberg, se me ocurrió un enfrentamiento entre primitivos humanos y esos saurios tan inteligentes, así fue naciendo la semilla que dio lugar a la novela.

Luego descubrí la posibilidad de auto publicación y animado por el concurso de Amazon, se me clavó la espina de participar, corrí y logré publicarla el último día de la convocatoria. No gané nada, pero me dejó abierta la puerta a seguir escribiendo.

Para finalizar ¿algo que quieras decir?

Solo gracias a QueLeerHoy.com por la oportunidad de contestar a estas interrogantes sobre mi novela “Saurios: El día de la Bestia”, espero que anime a posibles lectores, al leer esta entrevista que brindará algunas pistas de lo que podrán encontrar en ella. Un poco de especulación científica y una buena aventura.

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