Entrevista Alex Vae

Entrevista Alex Vae

Estamos encantados de inaugurar esta sección de entrevistas con Alex Vae.

Háblanos de ti, ¿de dónde te viene la afición de escribir?

Hola, hola, gente hermosa. Espero que estén muy bien. Soy Alex y vine de visita a este blog acogedor.

Linda cuestión para iniciar, Sandra.

Si me preguntan “de dónde”, mi respuesta es Dios; si me dicen “de cuándo”, entonces desde niña. Y lo primero que dije es porque en mi fe el quehacer de la vida es más que un “me gusta”, sino que va de una inspiración divina que me guía para dedicar mi vida a ello. En unos es la medicina, en otros la educación, en mi caso el mundillo de las letras y el arte.

Desde niña mi papá me contaba cuentos y me incentivaba a ser curiosa, me alineé a este lado y en el camino me encontré con cosas que me hicieron llegar hasta acá: los cuentistas de las fiestas infantiles, los fanfics de animes, y las plataformas y ambientes de creación original.

¿Cuál es tu género favorito?

Podría decir que mi género favorito es el drama. Es súper flexible y puede usarse con otro tipo de tramas a la perfección precisamente porque las emociones están en todas partes. Claro, de vez en cuando me gusta leer algo sobre todo de acción, aventura o un romance ligerísimo y dulce, pero el enganche que da el peso dramático en la familia, la vida espiritual de los personajes, las relaciones amorosas o cualquier otro tipo de interacción humana me parece fascinante. Es perfecto, para mí, tanto en el mundo audiovisual como en el literario.

¿Cuál ha sido tu mayor reto a la hora de escribir?

Quizá mi mayor reto es ordenar mis propias ideas, las cosas que quiero plasmar en cada personaje. No sé si les pasa, pero a veces una quiere poner de todo y eso no se puede. Encontrar un orden y el asunto perfecto a tratar dependiendo de la historia para mí es más complicado.

Eso, y la procrastinación, soy muy inquieta y me distraigo con suma facilidad; de ahí que tenga decenas (sin exagerar) de borradores e ideas esperando a que las complete. Me puse la meta de participar en más certámenes de cuentos para ver si me ordeno un poco y por fin libero el cajón de ideas, aunque sea un poquito jaja.

¿Qué se va a encontrar el lector al leer tu obra?

Como ya había mencionado que mi género favorito es el drama, creo que es esperable que lo diga ahora… Y sí, en efecto. Sin embargo, aparte de escenas dramáticas o determinadas situaciones límite, me gusta incluir de manera recurrente ciertos elementos. Hay gente que le gusta meter “enemigos a amantes”, yo soy así con la “familia encontrada”, las duplas de hermanos y el aspecto espiritual de los personajes.

Suelo incluir la fe en los mundos que produzco y me gusta mucho poner pequeños subconflictos de esta que, como es obvio, influirán en la vida diaria de los personajes.

Evidentemente no puedo incorporar todo esto en cada cosa que escribo. En los cuentos me reduzco a: dulzura romántica o familiar, tragedia, suspenso/terror, crítica social y una que otra situación cómica.

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

En parte me inspiro por el cine, en parte la literatura y en parte las historias de personajes bíblicos.

Me gusta mucho ver películas y resúmenes de estas, el cine asiático de terror y las europeas alternativas suelen llamar mi atención. De ahí tomo ideas para contar historias o me inspiran pequeñas historias propias. Es chivísima cómo hay cosas que medios tan distintos puedan compartir e influenciar.

De la fuente de la literatura tomo muchos elementos de las obras clásicas de Grecia y Roma; porque es parte de mi carrera estudiarla y porque me gusta. Por eso también hay elementos en mis obras más largas que puede que sean “extrañas” a ciertos lectores; como, por ejemplo, el uso del hipérbaton, la importancia a la hospitalidad, escenas de preparación de alimentos (igual leerlas me encanta, sea clásico o contemporáneo) o proporcionar detalles que algunos ven innecesarios a personajes secundarios (suelo poner rasgos de sus naciones o por lo menos apellidos para que se sobreentienda el origen).

Sobre el tema bíblico me guío sobre todo por la relación de aquellas personas con Dios (lo que dije sobre la vida espiritual; ya habrán adivinado que soy cristiana). Yo le pido a Dios para que me guie sobre qué modelos escoger para ciertos personajes o caminos de fe, porque, aunque no sea el tema principal de mis historias yo le doy la importancia y cuidado merecidos. Digo, si otros escritores ponen a brujos y panteones grecorromanos o vikingos ¿por qué yo no habría de escribir personajes cristianos? Pienso que no sólo me beneficia a mí para complacer el “quiero leerlo, así que lo escribo”, sino también para poner mi grano de arena en enriquecer el vasto mundo literario.

¿Qué le dirías a quien está empezando?

Yo le diría a esa persona que no tenga miedo a equivocarse o a escribir “cosas raras” o “experimentos”. Realmente una persona nunca deja de aprender y de encontrar cosas nuevas, así que temerle al fracaso es el primer paso a…, quedarse en el fracaso. Si no lo intenta y si no explora, no podrá averiguar hasta dónde llega su potencial. Además, aunque no tenga talento natural siempre puede apañarse del esfuerzo y de la perseverancia, y eso también es loable.

¿Qué es lo que te resulta más difícil a la hora de escribir?

A ver… Creo que lo más difícil para mí suele ser poner un freno al número de desgracias que vive un personaje. Cada cosa tiene que tener un propósito; si no va a aprender nada entonces no me sirve que llore una desventura. Además, si un personaje sólo reacciona y nunca está activo puede que haya un problema con la escritura de este. Darme cuenta de que el personaje sólo está reaccionando en vez de accionando a veces me da problemas. Bueno, me pasa incluso con las cosas buenas que viven, no me escondo jaja.

¿Qué aspectos positivos has obtenido en tu vida gracias a la literatura?

En mi caso particular, Sandra, la literatura es parte de mi propósito de vida. La utilizo para entretener, dar un mensaje que quisiera externar, incluso alabar a mi Dios.

En añadidura, encontré muchas amistades en este mundillo, gente admirable para el arte y también he aprendido nuevas cosas de diversas materias porque algo que encuentro fascinante de la literatura es que no se reduce al idioma o a crear un mundo ficticio. Hay que estudiar algo de política, leer un poquito de medicina, buscar algo de psicología, revisar la arquitectura, echarles un vistazo a otras culturas, etcétera. Siempre se mueve y lo considero muy provechoso.

Sabemos que tienes un blog, ¿Qué podemos encontrar allí?

En mi blog “Los consejos de una beta” escribo análisis sobre algunos temas presentes en la creación de una obra literaria (descripciones, el luto o la comedia, por ejemplo), guías para construir determinados elementos (como un mapa, una estructura de narración o un personaje redondo) y también explicaciones sobre qué es un elemento y cómo usarlo a favor (como lo puede ser la “prosa púrpura”).

En sí, como dice el título, son consejos que derivan sobre mi perspectiva como “lectora beta” y, además, conocimientos adquiridos gracias a mis estudios en filología clásica.

Clasifico las entradas de mi blog por áreas. Estas son: estructura, mundo, ortografía, personajes y trama. De vez en cuando hago booktags o reseñas, aparte de actualizar la información sobre mis propias obras literarias.

¿Tienes algún proyecto entre manos?

Tengo dos proyectos grandes actualmente (y otro par de esfuerzos para participar en certámenes literarios porque, como dije antes, intento aprovechar mi baúl de ideas).

Uno de los grandes se llama “Renacer de almas muertas”, cuya idea vino de una amiga. Ella me la entregó con todos los detalles para que yo la escriba. Me fascina porque ¿un rey despojado de todo lo que tiene y mandado al limbo de los muertos donde acumuló odio y poder demoníaco hasta tener su oportunidad de regresar? Obviamente dije que sí a todo y con mucho halago por la petición y confianza de mi amiga.

El otro proyecto, bastante diferente al anterior, es llamado “Impredicción”. Le he agarrado más cariño del que pensé y decidí tomar el reto de darle al protagonista el don de los sueños proféticos y la capacidad de manipular la energía de los seres vivos (es un reto porque equilibrar el conocimiento a futuro y el poder para que no se vuelva roto no siempre es tan fácil para mí jaja). Su contexto no es el de un aventurero que busca derrotar al malo maloso de turno, sino el de un médico que aspira a salvar vidas y tener su propia familia. Lo primero le resulta más sencillo; lo segundo una odiosea por la manera en la que llegan dos integrantes y los problemas que le causan ciertas personas que lo ven más como herramienta que como persona.

Y para finalizar, ¿hay algo que nos quieras decir?

Claro que sí, Sandra, tengo algo sencillito:

Que si son lectores no se avergüencen por leer clichés y, si son escritores, no se avergüencen por escribir algo que les salió del alma. Si descubren que se equivocaron, porque eso le pasa a cualquiera, entonces simplemente no se mortifiquen toda la vida y rectifiquen con la frente en alto, porque quedarse llorando no es nada productivo para la vida ni para este campo ni para ninguno.

Creo que eso sería. Bendiciones y sesiones de escritura de calidad, queridos lectores.

Muchas gracias por el lindo espacio, Sandra. Ha sido lindo darme una vuelta por aquí y compartir un poquito de mí con ustedes. ¡Chao!

Twitter: @alex_vae
Instagram: @alex_vae
Libro: La Novena Familia

 

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