Entrevista Gabriel Díaz Barragán

Entrevista Gabriel Díaz Barragán

¿De dónde te surge la idea de escribir?

La verdad es que no lo sé porque siempre he tenido claro que me quería dedicar a la Literatura y creo que empecé a escribir cuando aprendí a hacerlo. Desde muy pequeño he tenido una gran imaginación y era muy creativo en las redacciones que entregaba en el colegio. Tras ello colaboré con revistas literarias, prensa escrita y edité mis propios fanzines.

Tuve un parón en el que no publicaba hasta la llegada de los blogs, donde comencé allá por 2006 con Reflexiones de un freak con mucha solera y tablas y más tarde con El Friki Reflexivo. En 2012 autoedité Una extravagante historia de serie ‘B’, dos años más tarde The Fucking Dead, la que puede ser la primera (y hasta ahora única) novela erótica de zombies. Años más tardes llegó la antología Como dice mi blog y Crononautas, mi última obra. Mi vida siempre ha estado asociada a la Literatura y todo lo relacionado con ella.

¿Tienes un estilo para escribir inspirado en los libros que has leído?

Siempre te dejas influenciar por lo que lees y eso es de agradecer, porque te permite crecer como autor y persona. Normalmente suelo evitar leer mientras estoy en proceso creativo para evitar tener muchas referencias ajenas, pero suelo dejarme llevar por aquellos autores a los que admiro o las diferentes experiencias que llegan a mi vida.

Suele ser habitual que deje algo de mí en los distintos escritos en los que trabajo. ¡Incluso hago guiños a amigos o soy figurante en alguna escena como solía hacer Hitchcock! Me gusta ser canalla en ese estilo.

¿Quién es el autor de tu libro favorito?

Sin lugar a dudas, JRR Tolkien. Hace más o menos un año terminé de leer El Señor de los Anillos en inglés y me estalló la cabeza. Descubrí que es un libro magnífico que no ha sido traducido como se merece. La sutileza de su lenguaje, las descripciones, el uso de la lengua… ¡Por Dios! Ha sido una experiencia única…

De los autores españoles, yo barro para casa y he de reconocer el talento de mi amigo, compadre y padrino literario Fernando Iwasaki. Es un autor del que disfruto mucho su prosa, además de su sabiduría. También me encanta la literatura pulp española y disfruto mucho del desaparecido y añorado Joseph Berna o de Ralph Barby, gran amigo junto a su esposa Àngels Gimeno.

¿Qué significa que te consideren un faneditor y creador de personajes fantásticos?

Para mí, ser considerado un faneditor es un orgullo porque me devuelve a mis orígenes como fanzinero, una etapa que me formó a la hora de convertirme en autoeditor. En aquella época aprendí sobre maquetación con tijeras, cutter y cola blanca, plazos de entrega, redacción de contenidos en máquina de escribir y correcciones a typex…

Sobre la creación de personajes fantásticos, me hace ver lo importante que es en un mundo gris y carente de esperanza. A través del universo que he creado, trato de hacer que el lector consiga evadirse y ver el mundo con otros ojos, un tanto más amable.

¿Cuál es la esencia de tu novela Una extravagante historia de serie ‘B’?

Una extravagante historia de serie ‘B’ nace como homenaje y tributo a los autores de bolsilibros españoles, ya que cuando este formato dejó de venderse y desapareció de los distintos puntos de venta, estos escritores sufrieron el más cruel de todos los olvidos. En todos los sentidos. La censura les había obligado a firmar con pseudónimo anglosajón y habían desaparecido del recuerdo de sus lectores, editores, vendedores…

No era justo que nadie les reivindicase. Y por eso quise escribir la novela así. Es un bolsilibro tradicional con guiños constantes a esa cultura popular de serie ‘B’ que tanto hizo por el interés de la lectura durante décadas. Aun así, es un libro con entidad propia y una historia original que logra atrapar al lector desde el primer momento y no le da respiro alguno. En un principio iba a contar las aventuras de Turanga Carrados, una fugitiva que necesitaba ser rescatada de sus captores, pero el personaje tomó tanta fuerza que se convirtió en la protagonista indiscutible de la novela. Es una mujer empoderada que ha sobrevivido a mil avatares del destino.

Este año se cumple el décimo aniversario de la primera edición de la novela  y estamos preparando varios proyectos para celebrar la efeméride.

¿Todas tus historias son ficticias o tienen una inspiración real para lo que escribes?

Me gusta escribir ficción, porque así moldeo los acontecimientos a mi antojo y puedo tener más libertad a la hora de contar historias. De todos modos, siempre hay una inspiración real para mi trabajo. En ese sentido creo que es imposible no tener inspiración real en lo que escribo. Por ejemplo, en mi primera novela, el protagonista masculino, Seymour McClure tiene un excelente gusto por los vinos y el buen comer.

Es algo que compartimos, y su maestro tiene el nombre del abuelo de mi querido amigo Fernando Iwasaki. En el segundo libro, The fucking dead, cuando uno de los protagonistas canta el Cadillac Solitario de Loquillo, rinde homenaje a un querido amigo que lo solía cantar en los karaokes. De hecho, mi tercer trabajo incluye un relato dedicado al coche de este amigo.

¿Tu libro The fucking dead es una historia de terror?

No exactamente. Es un libro de zombies, muertos vivientes, sexo, corrupción política… Este libro sale de un desafío que me lanzaron en la firma de ejemplares que hubo en Norma Cómics Barcelona. Uno de los dependientes me sugirió que escribiese una novela erótica de zombies, ya que no había nada en el mercado. En ese momento me quedé un poco sorprendido.

Yo era un profundo desconocedor del tema y sólo había visto la saga compuesta por 28 días después y 28 semanas después. ¡Ni siquiera había visto El Amanecer de los Muertos Vivientes de George A. Romero! Al preguntarle al dependiente qué debía leer o ver, me contestó que no lo hiciese, porque iba a ser una visión pura del género.

Tras meses de investigación y alertas en el móvil, comprobé que, efectivamente, era un nicho de mercado que nadie había explorado y me puse manos a la obra. Surgió un manuscrito muy bizarro que a día de hoy está desaparecido y lo que tenemos a la venta es la segunda versión de la novela, de la cual se está preparando una precuela.

Tus libros siempre cuentan historias de aventuras ficticias ¿Te animarías a escribir una novela que se base en una realidad conocida por tus lectores?

La verdad es que me encantaría escribir una novela histórica, ya que es un género que me atrae muchísimo, sobre todo por el tema de la documentación e investigación. Me considero un ratón de biblioteca y adoro sumergirme en documentos antiguos o históricos para adquirir más conocimientos. En mi última novela, Crononautas, hay parte de hechos históricos, ciencia ficción, personajes que han existido…

He disfrutado muchísimo preparándola. Aunque he de reconocer que no he podido evitar hacer gala de mi lado canalla de autor. De hecho, es tan real que decidí que las mascarillas debían formar parte de la trama que sucede en 2021. Quizá en algún momento me atreva con alguna novela de corte histórico. Sería un desafío, y a mí me encantan los retos.

¿Tienes algún proyecto nuevo entre manos?

Siempre hay proyectos entre manos. ¿Qué sería de la vida sin ellos? ¡Imagínate que incluso he participado (y ganado) el concurso La Noche de los Cazadores para Televisión Española! Una experiencia magnífica e inolvidable que me ha hecho crecer tanto personal como profesionalmente. Cuando menos te lo esperas, la vida te cambia y te da un importante respiro y empujón económico para poder afrontar todo tipo de proyectos. En lo que se refiere a la Literatura, en breves saldrá Maciste contra Ulises, con la editorial Matraca Ediciones.

Además, estoy trabajando en una nueva novela y varios relatos en inglés para una antología editada por una editorial estadounidense. También me he enfrascado en la traducción de mi primera novela al francés y en un futuro al inglés. Me gustaría abrirme a mercados internacionales. También estoy ultimando los detalles del especial pin up de Turanga Carrados con motivo del décimo aniversario e mi primera novela.

Para finalizar ¿algo que nos quieras decir?

Escribir no es fácil. No basta con terminar el manuscrito y publicarlo sin más. Una vez que se pone el punto y final comienza la parte más interesante y laboriosa de este apasionante trabajo, las correcciones. Hay que convertir el texto en una novela y eso sólo requiere trabajo, trabajo y más trabajo. Ser escritor es una carrera de fondo en la que el aprendizaje es constante. Pero merece la pena recorrerlo.  Porque está plagado de satisfacciones de todo tipo. También me gustaría, para finalizar, daros las gracias por la oportunidad que me brindáis de dar a conocer mi obra. ¡Muchísimas gracias!

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