Entrevista Jessica Galera

Entrevista Jessica Galera

La narrativa fantástica suele ser compleja de desarrollar, ¿puedes explicarla a tus lectores cómo afrontas el desarrollo y creación de ese universo?

Pues soy lo que se conoce como ‘escritora brújula’, por lo que ni en la trama ni en la creación del mundo o lo que se conoce como ‘worldbuilding’ desarrollo planificación alguna. A medida que los elementos del mapa van apareciendo voy creando sus características y, a medida que la historia va avanzando, pues se me ocurren nuevas y puedo ir profundizando y detallándolo más.

¿Qué es lo mejor que te ha aportado la literatura?

Además de la gente maravillosa a la que he conocido en este mundillo (lectores, otros autores…), la simple experiencia de escribir es algo sin lo que no concibo mi día a día. Los libros son refugio, son vías de escape, son mil cosas. También he descubierto historias fascinantes, de esas que no tienen tanto foco y tanto ruido a su alrededor, pero que son auténticas maravillas. En definitiva podría decir que las mejores cosas que me ha aportado la literatura están en ese rincón de lo desconocido.

Abarcas en esta obra la fantasía de muchos jóvenes y seguro se identificarán con ella, ¿la escribiste con esa intención?

Supongo que te refieres a Trece Tronos. La verdad es que, especialmente, la primera novela (Dryadalis) aborda muchos temas de actualidad, tales como la homofobia, el racismo, la toxicidad en las relaciones, etc. Pero como el inicio de la saga fue un tanto “accidentado”, no puede decirse que empezara a escribirlo con la intención de que la gente joven se identificara con los personajes. Al principio existían dos novelas diferentes y de temáticas apartadas que acabé fusionando para dar lugar a la historia actual. Sí creo que es fácil que muchos jóvenes se identifiquen con los sucesos de Dryadalis, aunque a medida que la trama avanza, la fantasía gana terreno y las situaciones más cotidianas van desapareciendo.

¿Qué consejo le darías a alguien que empieza? ¿Cómo es posible hacerse un hueco en el mundo de la literatura?

No me gusta nada dar consejos porque pienso que no soy nadie para eso. Pero llevo escribiendo desde 2005 y si algo he aprendido es que hay que disfrutar de lo que se hace. Parece una obviedad, pero no lo es. Veo todos los días a muchos autores frustrados por el poco caso que se les hace a sus obras, por lo que cuesta dar a conocer una novela y es totalmente cierto, perfectamente comprensible. Pero si el día a día es un disfrute, el camino cuesta menos. Es como uno de esos viajes en los que te lo pasas tan bien que casi no quieres llegar al destino. Aquí sí queremos llegar y creo que hay que fijarse metas grandes (siempre estaremos a tiempo de rebajar la expectativa), pero me parece esencial disfrutar escribiendo, disfrutar promocionando, crear anuncios originales, booktrailers, darle vida a la promoción lejos del “machaconeo” repetitivo. Cuando le pones pasión a lo que haces, transmites esa misma pasión. Y eso me parece esencial. Vital.

No sé cómo es posible hacerse hueco en el mundo de la literatura, si lo supiera ya lo habría hecho y no es el caso. Para mí lo citado anteriormente es esencial y luego, supongo que hay que tener padrino, visibilida o un poco de suerte (más allá de esa que se busca todos los días con trabajo y constancia). Cuesta mucho, pocos lo consiguen, pero creo que no hay que obsesionarse. Si tiene que llegar, llegará y si no, que te quiten lo bailao.

¿Cuál de los personajes de “trece tronos” es el que más te hace sentir orgullosa de haberlo creado?, ¿por qué?

Resryon Vakko, sin ningún género de dudas. No sé si tardamos poco o mucho en conocerlo a lo largo de los libros, pero para mí es el símbolo de la saga. A través de los 15 libros que conformarán Trece Tronos una vez terminada, pasearemos por la historia de muchos personajes, años atrás, años adelante, entre las distintas razas. Pero todos tienen como eje central a la familia a la que Res pertenece (de ahí que todas las novelas de la saga lleven un subtítulo que alude a ‘la dinastía’). Vaya por delante que quiero muchísimo a todos y cada uno de los personajes que he creado, como toda mamá orgullosa, pero Trece Tronos es la obra más grande de las que he escrito y la que más nota la evolución como autora (por algo es la última) y creo que Res se ha beneficiado de todo eso. No es un personaje perfecto, ni mucho menos. Convive con muchos demonios y ha recibido una educación que naturaliza cosas incorrectas, pero es la clase de persona que a uno le gustaría tener a su lado en situaciones difíciles. Sin embargo, la dureza del mundo en el que ha crecido no le hace perder dulzura ni la capacidad de mostrar su vulnerabilidad. Y eso es algo que me encanta.

¿Tienes algún ritual a la hora de escribir? ¿Cómo te inspiras?

Como para alguien que no se dedica exclusivamente a escribir es difícil rascarle tiempo al tiempo, he tenido que prescindir de rituales o de momentos de inspiración. Escribo todo lo que puedo en las condiciones que sea. Claro, prefiero el silencio, la tranquilidad, la mañana o las noches, pero rara vez se puede elegir y al final, hay que adaptarse. Me inspiran muchas cosas: una canción, una lecutra, una escena de alguna película o serie (aunque veo muy pocas/ninguna). Hay días en los que la cosa fluye más y días en los que fluye menos, pero como digo, hay que adaptarse.

Tienes más proyectos publicados además de la saga Trece Tronos pero ¿te gusta escribir siempre sobre el mismo género o sueles variar?

Soy una “enferma” de la fantasía y es, con diferencia, el género en el que más disfruto. Tiempo atrás, me aventuré con cinco novelas de lo que yo llamo “incursión romántica”. Historias cortitas. Todas ellas con un trasfondo de algo más (intento que detrás del entretenimiento haya algo más). Las disfruté mucho, pero acabé volviendo a la fantasía. También he hecho alguna pequeña incursión en la ciencia-ficción, con El Pacto de Vladyan, aunque mezclado con fantasía.  Por último, el terror es un género que me gusta, pero aún no me he atrevido con él.

¿Qué es lo que te resulta más complicado a la hora de escribir?

A través de los años he aprendido a lidiar con la hoja en blanco y con los bloqueos. Era algo que antes me pasaba más a menudo y que alguna vez me exigió un parón largo, pero cada vez me pasa menos. Lo más complicado, quizás, desenredar lo que yo llamo ‘madejas’. Tienes una idea de una situación y sabes cómo culminará, pero a veces crear los caminos que te llevan hasta el desenlace es complicado. Puedo pasarme días y días dándole vueltas y hasta haciendo esquemas para desenredarlos porque, aunque parezca que no, la fantasí tiene que tener también coherencia y lógica. No puede venir siempre la mano salvadora de la nada a resolver las cosas (o al menos a mí no me gusta que pase eso). A la hora de escribir también me resultan complejas las escenas de lucha, aunque me encantan y las meto sí o sí, pero es cierto que exigen recursos para no hacerse repetitivas y para explicarlas con cierta “poesía”. Al final, la forma de mejorar en lo que más nos cuesta es hacerlo.

¿Cuál es la sensación que crees que tiene el lector al finalizar de leer tu obra?

Yo siempre digo que tengo poquitos lectores, pero son los mejores. Y una de las cosas más bonitas es la fidelización. Es genial que nuevos lectores te conozcan, te descubran y lo disfruten, pero el hecho de saber que hay personas que están ahí desde hace tiempo y que cada día esperan a que termines una nueva novela para volver a ella, es mágico. No sé si es la sensación que les quede a todos, la que me gustaría es esa que te deja tocado al acabar una historia, esa que hace que sientas que en ese momento no quieres leer otra cosa (aunque la sensación te dure un día), la de echar de menos a los personajes. La de que has vivido algo que ha merecido la pena y que trasciende más allá de las páginas del libro.

Para finalizar ¿algo que nos quieras decir?

Solo daros las gracias por darme un poquito de voz en este mundillo en el que alzarla es tan difícil. Siempre digo que me gustaría que mis libros sean el único argumento para llegar a mí y leerme, pero es cierto que sin altavoz es difícil, así que en lo que a eso se refiere, daros las gracias, a vosotros y a los que lean esta entrevista. Y de paso, me gustaría animar a la gente a leer esas historias menos conocidas (ya no solo las mías). Hay autores maravillosos e historias fascinantes lejos del marketing y de los focos. Que se atrevan, que sean valientes y aunque, como ocurre en las editoriales, encontrarán algunas que los decepcionarán, sé a ciencia cierta que encontrarán otras que los enamorarán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies