Entrevista Nicolás Puente

Nicolás Puente
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¿De dónde te viene la afición por escribir?

Desde muy niño la lectura fue una de mis grandes pasiones. A partir de los once o doce años comencé a escribir un diario en el que iba poniendo mis pensamientos y trataba de escribir lo mejor posible. Así se fue desarrollando en mí las ganas de contar historias. Luego en octavo de EGB gané algún concurso de cuento en el colegio y eso me animó. A partir de tercero de BUP comencé a escribir poesía y de ello queda varios cuadernos en alguna caja en el desván.

¿En esos cuentos hay situaciones reales que marcaron tu vida?

Hay tres que son historias que me contaron. En el libro no aparecen tal y como me las trasmitieron. Las transformé a mi manera para darle profundidad e intriga. Pero el fondo es sustancialmente lo relatado. Los demás pertenecen al mundo de la imaginación

¿A qué te refieres cuando usas la palabra camino, al trayecto que has recorrido como persona o a los pueblos que has visitado?

En el título la palabra camino se refiere a mi recorrido personal. Quiero decir, esos cuentos fueron escritos durante muchos años. Algunos de ellos siendo profesor en un colegio de Vega de Espinareda, otros mientras estudiaba alemán en Friburgo y, el resto, en donde vivo hoy. Ese ha sido un poco la trayectoria de mi vida desde que salí de España hasta la actualidad. En ese sentido son cuentos encontrados o escritos durante el camino por el que ha trascurrido mi vida.

¿Eres protagonistas de todos esos “Cuentos encontrados por el camino”?

No, de ninguno de ello. Soy el que los ha vertido en el papel dándole forma. Otra cosa es que entre las letras se esconda algo de mi manera de mirar y ver el mundo, de pensarlo o de entenderlo. En ese sentido, en cada uno de ellos hay algo de mí, pero no soy el protagonista.

¿Te consideras un ser solitario o eres de los que necesitan siempre compañía?

Me gusta estar solo cuando leo, cuando estudio o cuando escribo. Fuera de eso me gusta la compañía. Me encanta ver la tele con los míos, pasear con ellos.

¿Crees que los escritores viven escribiendo “Cuentos encontrados por el camino” o se dedican a buscarlos en su mente?

Tengo una teoría muy simple, pero que me parece efectiva: Si subes al autobús y te fijas en la cara del conductor, ya tienes un cuento. Lo miras y ves si está cansado, triste, feliz… Y entonces pregunta ¿por qué? El resto viene solo: Está triste: Ayer le mataron a su gato unos desalmados y está preparando una venganza… Ahí hay una historia. Está contento: Esta mañana cuando se levantó lo llamó la chica por la que lleva tres años suspirando y le ha dado una cita para hoy a la noche. Ahí hay una historia. En realidad, hay miles. Es cuestión de hacerse peguntas: ¿Cómo está preparando la venganza? ¿Comprará un arma? ¿Qué le llevará como regalo para sorprenderla? ¿Qué debe hacer para llevarla a ver la puesta de sol a la palaya? Todo ha nacido de la cara del conductor del autobús y algunas preguntas. Así se puede hacer con todo

¿Se parece a ti alguno de los personajes de esos “Cuentos encontrados por el camino”?

Quizá Don Manuel sea el que más parecido tiene conmigo: Es un cura yo lo fui, es profesor de matemáticas, yo lo era de religión y lengua, no cree en el demonio, yo tampoco… Los demás no me son tan cercanos.

¿Cuáles son los tipos de libros que te sirven de inspiración para tus historias?

Excepto ciencia ficción, que leo muy poco, del resto leo de casi todo. Procuro mezclar autores consagrados o clásicos con algunos nuevos. No sabría decir cuáles de ellos me ayudan más a encontrar mis historias. En este momento estoy leyendo algunos que no había leído de Juan Carlos Onetti, Dejemos hablar al viento y cuando ya no importe.

¿Consideras que le dejas una enseñanza a quienes leen este libro?

Considero que van a encontrarse con personajes con una profunda humanidad y con un sentimiento de solidaridad muy marcado. Don Manuel es un hombre reflexivo, humano, racionista y creyente. Un hombre solidario dispuesto a cumplir su misión la hora que sea y aunque se siente burlado, no toma a mal la broma de los chicos. En don Paco, hay un personaje que trata de pensar en los demás, pero al que acaban defraudando y termina claudicando. Muchos de los personajes que construyo se enfrentan a la vida con una mirada positiva y cargados de sueños, en ese sentido pueden generar algún tipo de enseñanza. Pero no creo que en los cuentos haya una moraleja como tal.

Para finalizar, ¿algo que nos quieras decir?

Quisiera daros las gracias por la amabilidad de la entrevista y desearos mucho éxito con vuestro proyecto. Muchas gracias.


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